El sexo no lo es todo...o si "Propuesta inesperada" (Capítulo 3)

Subí en el lujoso ascensor y era un auténtico suplicio aguantar las miradas durante cincuenta pisos de altura, pero bueno, al adentrarme en aquella habitación que había reservado Bill para mí, se me pasaba todo. Era de las típicas habitaciones que tienen un baño con hidromasaje, y la pared de donde estaba mi deliciosa cama se componía de un cristal que daba a toda la ciudad. La cama era el triple de lo que era la de mi antiguo piso y había una pequeña mesa escritorio, que servía para el uso que uno le quisiese dar, supongo.

Me di una ducha bastante relajante, descubrir esos chorros masajeantes había sido de lo mejor que le había ocurrido a mi cuerpo últimamente. No sabía si llamar al tal Chad, seguramente le habrían contado mil cosas de mí que no serían verdad. Mi madre estaba ansiosa por que consiguiera un novio, para que no estuviese solo en esta ciudad, así que me daba un poco de miedo la imagen que tendría de mí.

Decidí coger el móvil del año de la prehistoria y lo llamé, no tenía nada qué perder. Al fin y al cabo, nada malo podía pasar en una conversación telefónica, ¿no?

-¿Hola, Chad? -pregunté nervioso, a la vez que indeciso.

-¿Sam? ¡Cuanto tiempo! -saludó muy efusivo, como si me conociera.

-¿Nos conocemos?

-Claro, ¿no te acuerdas de mí? Soy el chico de la basura -Ahora sí, se me venían los recuerdos de aquél chico que conocí sacando la basura. Era muy majo, tanto que después me ofrecía en casa para ir a tirarla. Nos tirábamos horas hablando.

-Dios mío, ¡Chad Johnson! ¿como no me he acordado antes? Qué tonto, ¿estás viviendo en Nueva York? -ahora preguntaba con mucho más entusiasmo, había sido una buena idea.

-Qué alegría, cuando mi madre me comentó que quizás me llamabas, me alegró el día. Y si, vivo allí pero por trabajo ahora estoy en Miami hasta final de año. ¡Es una pena! -mi sonrisa se borró momentaneamente, pero no me importaba. Por lo menos cuando volviera, podríamos ser amigos.

-La verdad es que si, pero no pasa nada hombre... ¿te puedes creer que no me acordaba de ti? Es que mi madre me lo pintó como si fueses nuevo o algo así, qué mujer -reí.

-Según mi madre, eres el novio perfecto, así que espero que sea cierto -rió el también, conocíamos a nuestras madres como ellas a nosotros.

-Ay dios...oye, ¿sabes que estoy trabajando como fotógrafo? Al final lo conseguí -le conté mientras me estiraba en la cama.

-Oh, pero qué bien, ¿con solo dieciocho años?

-Diecisiete, aunque bueno...el próximo mes ya cumplo los dieciocho, así que si, ¿y tú trabajas? ¿cuál es tu propósito en Nueva York?

-Es verdad, noviembre... ¿estás en una agencia o algo por el estilo? Pues trabajo de...bueno, diseñador de moda -en lo que recuerdo, nunca lo había oído decir que quería ser diseñador, pero bueno. Nunca se sabe dónde te llevará la vida.

-No, es algo dificil de explicar para ser sincero. ¿Diseñador? No se me habría pasado por la cabeza verte en desfiles, Chad -dije simpático, la verdad es que me estaba cayendo bien.

Nos tiramos como en los viejos tiempos, horas charlando sobre las cosas que habíamos estado haciendo. Le conté sobre mi trabajo en el Charlotte's y él un poco sobre aquella industria, tenía pinta de ser bastante interesante. Me había gustado volver a tomar el contacto con él.

Lo único que despreciaba de aquél hotel, era el servicio de habitaciones. Hoy me tocaba turno de tarde, ¿por qué me tenían que despertar por la mañana? Solo me levanté por educación, y por respeto al trabajo de los demás. El sol entraba con toda su fuerza por aquella gran pared de cristal, era bonita pero molesta, y más para alguien como yo, que adoraba dormir.

Ahora que lo pensaba, el New York Palace era muy conocido gracias a las terrazas que guardaba al final del edificio. Sabía que eran privadas, pero ¿le pertenecería a Bill? Él estaba en la última planta. Más tarde se lo preguntaría.

Desayuné una exquisita leche con tostadas, en ropa interior ya que no me vestía por pereza. Tomé una ducha fría, para espabilarme de una vez por todas y poder alistarme para aquella tarde, estaría hasta bien entrada la noche atendiendo a la clientela. Ahora teníamos que hacer más horas debido a que habían despedido a Carla.

Metí el bolso de la cámara en mi cartera gigante, Christian la llamaba agujero negro, ya que tenía de todo. No es que fuese cierto, solo que si llevaba muchas cosas dentro.

Me puse una camiseta rosa y los pitillos negros combinarían con el delantal, así que todo estaba en orden. Salí de la habitación, rogando no haberme dejado nada y bajé por aquél ascensor.

Cuando se abrieron las puertas, ahí estaba Bill, con un traje negro como la noche y una corbata de color azul esmeralda. Me acerqué lentamente y saludé tímido, no sabía si nuestra relación de trabajo era pública.

-Hey, ¿qué tal? ¿dirección trabajo?

-Si -sonreí.

-Pues no, hoy te vas a venir conmigo...

Comentarios

  1. Hola, me gusto mucho tus capítulos espero que le sigas ya que quiero saber más xDD Estare al pendiente por si subes uno nuevo^^

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    1. Hola Yuuki, "El sexo no lo es todo... ¿o si?" se sigue publicando cada viernes aquí -> http://www.wattpad.com/29978055-el-sexo-no-lo-es-todo-%C2%BFo-si-cap%C3%ADtulo-4 Gracias por leerlo! :)

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  2. Me encantó!! Quisiera saber que pasaraaaaaaa! Espero que esto siga!! >~< me podrias avisar o algo cuando salga el resto?:333 gracias!!! Sigue asi:333

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    1. Hola Maira! "El sexo no lo es todo... ¿o si?" se sigue publicando cada viernes aquí -> http://www.wattpad.com/29978055-el-sexo-no-lo-es-todo-%C2%BFo-si-cap%C3%ADtulo-4 Gracias por leerlo :3

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  3. espero que puedas subir pronto un nuevo cap. Me gustó mucho la historia x3

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    1. Hola Hime, "El sexo no lo es todo... ¿o si?" se sigue publicando cada viernes aquí -> http://www.wattpad.com/29978055-el-sexo-no-lo-es-todo-%C2%BFo-si-cap%C3%ADtulo-4 Gracias por leerlo, y espero que te siga gustando :)

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