Una boda, un engaño y una decisión - I Parte

La época de invierno estaba próxima, el cielo ya empezaba a mostrar su característico color grisáceo y las tan tormentosas lluvias no dudaban en ponerse en escena, todo un tiempo que podría deprimir a cualquiera, el salir a trabajar con ese calador frío era un martirio para las personas que laboraban hasta altas horas de la noche, incluyendo a nuestro querido Hiroki Kamijou, que, por atender esos interminables asuntos de la próxima boda que se iba a celebrar, dejaba su trabajo a medias y tenía que quedarse hasta altas horas de la noche para culminarlo -contando con los constantes acosos del profesor Miyagui-.
Y es que al terrible demonio Kamijou lo habían logrado atrapar, nada mas y nada menos que una de sus prestigiosas alumnas de literatura de la Universidad M, claro esta, que tan especial jovencita había sufrido para llamar la atención del deseado profesor, ya que ese hombre era un hueso duro de roer y la poca atención que el le tomaba la llevo por rogarle que el le diera unas clases particulares, y bueno, era obvio que el hombre no aceptó a la primera, sino que con todo un plan encima, ella bajo intencionalmente sus notas para lograr tan esperado cometido, al darse cuenta el profesor de eso, no tuvo mas remedio que dictarle las tan pedidas clases; luego de 6 largos meses de pláticas, clases y coqueteos (estos ùltimos por parte de ella) sus planes habían empezado a cosechar sus frutos, el demonio Kamijou había caido y por si fuera poco, tras un largo año de relación, ella le había propuesto que se casaran, y el, sin nada que perder -tan solo su preciada libertad- había aceptado.
Y estos fueron los acontecimientos de hace dos años, ya faltaba muy poco para tan esperada fecha y Hiroki estaba irritado por todas las cosas que se le venían juntando: sus clases, los preparativos de la boda, la luna de miel, el contrato que tenía que cerrar para comprar la casa de sus sueños y que el vendedor de bienes raices se lo estaba poniendo difícil, y por último y no lo menos importante, la extraña sensación de que podía estar cometiendo algún error, de que algo no cuadraba con su vida, en esos días el hecho de casarse ya no le parecía algo seductor, algo andaba mal, y es que al parecer el no deseaba sexualmente a esa mujer; en esos dos años juntos a pesar de que vivían en el mismo departamento no había habido ningún intento de seducción por parte de el, porque de ella habían muchos pero con la excusa de "estoy un poco cansado" o "tengo que preparar algunos exámenes", el se lograba safar de esos jueguitos; entonces, si se casaba, acaso "eso" no iba a suceder?, pero que pensaba? se supone que si planeaba pasar el resto de su vida con una compañera tenía que hacer esas cosas, no, al parecer los nervios de la boda lo estaban atacando como si el fuese la novia, no debía de darle tanta importancia, pero su pasado estaba detrás, lo seguía como si fuese su sombra, el nunca le había comentado sobre lo que hizo con Usami Akihiko años atrás, cuando eran adolescentes, no estaba tan orgulloso de ello, ya que prácticamente había jugado con el amor no correspondido del pobre escritor para que el se diera cuenta de que tambien lo amaba; ella no podía enterarse de ello, para el, aun era muy doloroso recordar esos tiempos, y talves eso, solo talves habría influido en su decisión de casarse con ella, el no querer recordar jamás esas cosas, el demostrarse a si mismo que el no era de esas personas, que le gustaban las mujeres y que también podía ser feliz, aunque ultimamente, de ese camino estaba muy lejos.
- ... entonces los blancos estan mejores que los azules verdad amor?-
- Ah?-
- Hiroki te estoy hablando, de nuevo no me estas prestando atención ¿verdad?- decía una algo enfadada Aiko.
- Yo... ¿qué me decías?-
- te estaba hablando de los centros de mesa, pero ya no importa, hace varios dias que estas algo distraído ¿sucede algo?-
- no... nada en particular, ya sabes, esos tontos alumnos que no saben como resolver preguntas tan sencillas, y lo peor de todo, se quejan de que les lanzo los libros por la cabeza ¿puedes creerlo?- lanzó una risita forzada
- bueno... si lo dices así tendré que creerte- dijo ella cabizbaja
- etto... ¿te pasa algo?- preguntó un poco preocupado, a pesar de todo, no le gustaba verla asi.
- yo me preguntaba si tu... en realidad... no te estas arrepintiendo de casarte conmigo y...- lágrimas salían de sus grandes ojos violetas y mojaban sus delicadas mejillas. A el no le gustaba que ella llorara ya que esos ojos, eran tan parecidos a los de...
- tranquila- la apretó contra su pecho- no tienes que ponerte de esa manera... yo nunca he dicho ni he pensado en algo así, no te hagas ideas equivocadas y no saques conclusiones tan rápido y sin saber que es lo que yo siento-
- y que es lo que sientes? nunca me has dicho que me amas y eso me entristece aun mas- lo miro a los ojos, como pidiendo que se lo diga en esos momentos
- pues yo...- el sonido de su celular lo sorprendió en ese instante - gracias al cielo- dijo para sus adentros, aun no estaba seguro de lo que sentía y así lo estuviese, era una persona tan orgullosa que no respondería ese tipo de cosas, un claro ejemplo fue Akihiko.
- esta bien, contesta- le pidió ella levantandose del sillón
Sacó el celular del bolsillo y presionó la tecla para responder.
- Moshi-moshi?-
- buenas tardes señor Kamijou, hablamos de la florería Ayame, queriamos confirmar que el pedido de los gladiolos serán entregados a la dirección que nos dió-
- Gladiolos?!- se escuchó el grito del profesor en todo el departamento- yo en ningún momento ordené eso, ¡dije muy claro que quería azucenas! ¡¿cómo es que pueden ser tan incompetentes?! ¡¿acaso no saben diferenciar unas simples azucenas con gladiolos?!-
- discúlpenos señor Kamijou- le pedía asustado el florista por la otra linea- lo que sucede que la persona con la que hizo pedido su novia esta de vacaciones, recien regresa hoy, no se preocupe, vamos a arreglar este pequeño malentendido en este momento, por favor no vaya a deshacer el contrato con nosotros!!- decía suplicante
- iré en seguida a su tienda para ver como "solucionan el problema" ¡adiós!- colgó la llamada
- algún problema?- dijo divertida Aiko, después de todo le encantaba ver como se enojaba su novio y fruncia el ceño de esa manera
- esos tontos de la florería nos quieren tomar el pelo, ja! que el tipo que recibió tu llamada esta de vacaciones, por favor, lo que ellos quieren es hacerme perder el valioso tiempo que me queda!-
- Entonces?-
- voy a arreglar el problema, esta visto que esos no saben ni en donde estan parados- sacó su chaqueta y luego de un rápido beso en los labios departe de su novia, se dirigió a la florería.
*****
- Menos mal que llegaste, el cliente al que llamamos hace un rato dijo que había ordenado otra cosa, claro que lo hizo antes de que salieras de vacaciones asi que ni idea de lo que decía en la lista de pedidos, tuve que rogarle para que no deje nuestra tienda, porfavor, convéncelo de que no vaya a abandonarnos, ese tipo ha hecho un gran pedido y no podemos perderlo, pero no te vayas a asustar, tiene un carácter de los mil demonios!-
- no se preocupe Sakina-san, no va a perder a su cliente-
- muchas gracias- tomándolo de las manos- no se que haríamos sin ti Nowaki-
*****

No hay comentarios:

Publicar un comentario